Un Sueño Bajo el Firmamento<br>Evoco la primera vez que me atreví a pasar una noche en el Hotel Burbuja de Alicante. La idea de pernoctar en una habitacion burbuja madrid de cristal, protegido por el murmullo de la naturaleza y el brillo de las estrellas, me pareció tan idílica como desconcertante. Desde el momento en que alcancé el lugar, la atmósfera era de paz absoluta. El aire fresco de la noche, la distancia de la ciudad y la tenue iluminación de las burbujas generaban un escenario muy especial. Mirando hacia arriba, me encontré con un mosaico de luceros; miles de estrellas parpadeaban, y no podía evitar sentirme insignificante en comparación con la magnitud del universo.<br>